Historia

||||
edificio_camara50 AÑOS DE APORTE AL DESARROLLO DEL PAÍS

La historia de la Cámara de la Construcción de Quito inició en la década de los años 60.

La situación política y crisis económica que afectaban a la actividad de la construcción y la gestión de ingenieros y arquitectos sujetándose a un Código de la Construcción poco práctico y funcional, que regía desde 1949 a raíz del terremoto de Ambato, provocaron el interés de crear un gremio que fortalezca la industria del bienestar humano.

No existía Ley de Licitaciones que normara la contratación para evitar criterios subjetivos. Los constructores únicamente disponían de una ley que regulaba el ejercicio profesional, instrumento expedido en 1947 por la Asamblea Nacional Constituyente. Su aplicación resultaba ineficaz y en muchos casos improcedente, dadas las condiciones tecnológicas y económicas imperantes en el país. La falta de proveedores de materiales de construcción a nivel nacional obligó a importar cemento, hierro, asfalto y otros utilizados por el sector inmobiliario.
Las circunstancias antes expuestas fueron el motivo fundamental para que constructores, consultores, industriales y comerciantes resolvieran la creación de una entidad que, legalmente constituida, norme su actividad y defienda sus derechos.
PRIMERA DIRECTIVA

El 14 de septiembre de 1962 se reúne la Asamblea General Constitutiva de la Cámara de la Construcción de Pichincha que elige su primera Directiva, conformada de la siguiente manera: Presidente Ing. Gustavo Peñafiel; Vicepresidente Ing. Héctor Merino; Secretario Ing. Luis Carrera de la Torre; Tesorero señor Frank Seeling; como representantes de los cuatro grupos auspiciantes: ingenieros, arquitectos, industriales y comerciantes, fueron elegidos los señores Ing. José Crespo, Marcelo Gómez de la Torre, José Arellano y Eduardo Villagómez Cobo. Este trascendental acto fue solemnizado con la presencia del Ing. Ignacio Icaza Estupiñán, Ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, en representación del Gobierno Nacional.

A esta Directiva le cupo el honor de obtener la aprobación de los Estatutos de la entidad –Cámara de la Industria de la Construcción de Pichincha, CAMCOP-, mediante Decreto No. 1062, de 19 de noviembre de 1962, legalizándose de esta manera la personería jurídica y determinándose el marco legal bajo el que entraron a operar quienes estaban inmersos en tan importante actividad productiva. Desde aquella fecha, con el aporte de sus miembros la Cámara ha tratado de suplir las cada vez mayores necesidades y aspiraciones de sus asociados.
NUEVA ETAPA

En febrero de 1963 CAMACOP renovó su cuadro directivo, el que quedó conformado de la siguiente manera: Presidente, Ing. Héctor Merino; Vicepresidente, Ing. Francisco Saá Chacón; Secretario, Ing. Luis Carrera de la Torre; Tesorero señor Frank Seeling; Síndico, Dr. Alfonso Loayza. A esta directiva, elegida para un período de dos años, se agregaron varios comités asesores permanentes: de Legislación y Asuntos Laborales, Económica y de Promoción de Inversiones, Asistencia y Reclamos, Relaciones Sociales. Formaron parte de estos comités los siguientes asociados: Ing. Enrique Acosta Yépez, Ing. Gustavo Jaramillo Larrea, Ing. Luis Borja, Ing. Temístocles Terán y los señores Marcelo Gómez de la Torre, Andrés Barreiro, Gonzalo Arteaga y Joaquín Larrea; correspondió al suscrito el honor de ser Coordinador de los mencionados comités.

A finales de 1963, la Junta Militar de Gobierno que regía los destinos de nuestro país, expidió la Ley de Ejercicio y Defensa Profesional de la Ingeniería y Profesiones Afines, instrumento que hizo posible la creación de la Federación Ecuatoriana de Ingenieros, legislando y amparando el libre ejercicio y los derechos de sus miembros con la que entró en vigencia los escalafones profesionales y de aranceles, medida que fue recibida con beneplácito por todos los integrantes de nuestra Cámara, pues les permitía disponer de un soporte legal para ejercer su actividad.

Ley con la que la Cámara no solo se identificó, sino que creó espacios que llevaron a concretar importantes objetivos sociales, técnicos y económicos. Priorizó la creación de planes de vivienda económica, diagnosticando la necesidad de urbanizar extensas áreas con la ayuda del Municipio de Quito, consiguió la estabilización de las tarifas de energía y luz eléctrica sujeta hasta ese entonces a frecuentes alzas que se efectuaban y que perjudicaban a los industriales de la construcción y, consecuentemente, a los beneficiarios de los planes de vivienda.

CAMBIO EL NOMBRE INSTITUCIONAL

El 17 de enero de 1964, bajo la presidencia del Ing. Aurelio Dávila Cajas, más tarde Diputado Constituyente y Ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, se hace realidad la primera reforma de nuestro estatuto social. Desde esa fecha, la institución adquiere una nueva denominación: Cámara de la Construcción de Quito –CAMECO- con sede en la Capital de la República y con la facultad de conformar Cámaras Cantonales o Provinciales, de acuerdo a la jurisdicción que ellas abarquen.
Una vez legalizada CAMECO, se afilia a la Federación Interamericana de la Industria de la Construcción, organismo gremial internacional que tiene su sede en México D. F.
En esta nueva etapa, se creó el Centro de Formación profesional. La Cámara, en el año 1967, inició la comercialización de materiales de construcción, especialmente cemento y hierro, en razón de que en esa época se agudizó el déficit de estos productos. A más de prestar un servicio oportuno y eficiente a sus asociados, la entidad obtuvo ganancias por esta actividad, las mismas que fueron invertidas en la compra de un piso en el edificio Gabriela Mistral, ubicado en las calles Cordero y Juan León Mera, desde el cual pudo desarrollar su acción en mejor forma.

Con insistencia se planteó ante los organismos oficiales competentes la necesidad de crear un instituto de normas técnicas, similar a los existentes en otros países. Se llevaron a cabo reuniones formales con la Asociación Nacional de Empresarios del Ecuador, con miras a hacer realidad la conformación de una entidad financiera para la construcción de vivienda. Este y otros planes, con el pasar de los años, se han hecho realidad.

CAMECO es honrada en 1964 con la Presidencia Interina de la Sociedad Internacional de Caminos, con el auspicio del Departamento de Estado de los Estados Unidos de Norteamérica.

En el año 1968, a raíz del Congreso de la Federación Interamericana de la Industria de la Construcción –FIIC- reunido en la ciudad de Bogotá pasa a formar parte de tan importante y organismo internacional. En este evento son nombrados Consejeros el Ing. Aurelio Dávila Cajas, de grata recordación, y el autor de esta reseña.

En las elecciones celebradas en el año 1970 la Cámara designa un nuevo Directorio,  en el cual fue reelegido como Vicepresidente el Ing. Pedro López Torres; la Tesorería correspondió al Ing. Galo Yépez. Fue designado Director Jurídico el Dr. Patricio Carrillo Dávila.
Es importante dejar constancia en esta reseña histórica que una de las principales preocupaciones de la Cámara fue la de que se expida una Ley de Licitaciones que norme la contratación pública y que fije criterios para la adjudicación de los contratos. Hasta contar con este instrumento jurídico, la Cámara puso a las órdenes de sus miembros su Departamento de Asesoría Legal, encargado, entre otros, de revisar todas las minutas de los contratos de sus asociados previo su suscripción.
CAMECO, en el mismo año, se une a los esfuerzos del Gobierno Nacional encaminados a la obtención de importantes fuentes de financiamiento en organismos crediticios internacionales, para poder llevar a la práctica la construcción de impostergables obras de carácter vial. La entidad también promociona la creación del Banco de la Construcción, para lo cual prepara un proyecto que contiene los métodos legales y financieros para hacer de este Banco el depositario de créditos internos y externos y de los recursos propios de los constructores. Esta iniciativa no tuvo éxito porque no se pudo disponer del aporte inicial establecido por la Superintendencia de Bancos del Ecuador, a 'pesar de que se fusionaba con el Banco Amazonas de Quito.

Para el fortalecimiento de nuestra Institución se consiguió que la afiliación de los profesionales de la construcción sea obligatoria; esta disposición legal permitió la jerarquización de la Entidad y la obtención de recursos económicos propios, para el mejor cumplimiento de sus fines y propósitos en beneficio de sus agremiados.
La Cámara de la Construcción de Quito, que es su definitiva razón social en vista de que la Asamblea Constituyente, mediante Decreto Supremo No. 65-CL, de 5 de septiembre de 1968 dictó la Ley de Cámaras de la Construcción que dispone la constitución o conformación de Cámaras Cantonales de la Construcción, promovió la formación de estas entidades gremiales seccionales, ampliando en esta forma su presencia a nivel nacional. Así mismo organiza la Federación Ecuatoriana de Cámaras de la Construcción, siendo sus primeros integrantes las Cámaras de Guayaquil, Cuenca y Portoviejo.

En 1974, el Congreso de la FIIC que tuvo lugar en la ciudad de Caracas, acogió la propuesta presentada por Nelson Murgueytio P., miembro de la representación ecuatoriana, dirigida a conformar el Banco Interamericano de la Construcción y resolvió solicitar a la OEA, presidida por el ilustre ecuatoriano don Galo Plaza Lasso, su intervención en este proyecto, al igual que a varios organismos internacionales de crédito, pidiéndoles su auspicio. La Organización de Estados Americanos contrató un experto a quien se le encargó estudiar nuestra propuesta. Lamentablemente, en varias reuniones que mantuvimos con el Lcdo. Antonio Ortiz Mena, Presidente del BID y con especialistas de esta entidad financiera, llegamos a la conclusión de que no era factible la conformación de este Banco y que en todo caso se debía propender a la organización de Bancos Nacionales de Desarrollo, encargados de financiar obras de infraestructura sanitaria y vial en cada país. Es importante poner de relieve que este Congreso honró a los constructores ecuatorianos al designarme Presidente de la Organización, a la que continúo sirviendo hasta la fecha en calidad de Consultor Permanente.

Vale destacar que fue nuestra Cámara la organizadora, del Primer Congreso Nacional de la Construcción y Vivienda. Además organizó paneles y seminarios, cuyos conclusiones, iniciativas, proyectos, fueron entregados al Gobierno Nacional para que sean incluidos en el Plan de Desarrollo. También llevó a cabo, con notable aceptación, la Feria Exposición de la Industria de la Construcción, que tuvo como escenario el hemiciclo de la matriz de la Casa de la Cultura Ecuatoriana.
En 1976 la Institución alcanzó relieve internacional, al haber organizado y llevado a feliz término el X Congreso Interamericano de la Construcción, evento que se realizó en el Palacio Legislativo y al que asistieron representaciones de la mayor parte de los países de América y que contó con la presencia de delegados de la Federación Mundial de Contratistas.

El 12 de julio de 1978 el Ilustre Municipio de San Francisco de Quito, presidido por su Alcalde Crnel. Alberto Donoso, entregó en donación a la Cámara de la Construcción de Quito, un lote de terreno ubicado en el sector de La Carolina, en el cual se edificó años más tarde la sede social de la entidad.

Quienes conformaron los cuerpos directivos de la década de los ochenta realizaron una actividad preponderante, destacándose como uno de sus mayores logros el haber convertido a nuestra Cámara en una institución que no solo represente a los afiliados sino que se convierta en defensora de los interese nacionales, ejerciendo excelente consultoría en asuntos inherentes a su actividad, aspectos jurídicos y de producción nacional.

En la década de los noventa la Cámara se posesiona de su propio edificio, obra que con verdadero entusiasmo fue erigido en la calle Pablo Sanz entre avenida 10 de Agosto y calle Iñaquito. Las facilidades que brinda esta moderna edificación permiten a los diferentes directorios que se suceden mejorar los servicios a los asociados; así mismo en sus amplias áreas sociales se realizan seminarios, se dictan cursos, se promueven reuniones con funcionarios gubernamentales del más alto nivel; se crea el Centro de Estudios y Desarrollo de la Construcción y el Centro Nacional de Mediación y Arbitraje, organismos que han prestado invalorables servicios no sólo a sus asociados sino a los constructores en general. Desde el año 2002 está en proceso de formación un Centro de Negocios que servirá a los miembros de la Cámara brindándoles asesoramiento financiero y obtención de créditos para que puedan desarrollar sus proyectos; así mismo la intermediación para la compra-venta de inmuebles, rubro dirigido especialmente a los emigrantes ecuatorianos que laboran en Europa y Estados Unidos de Norteamérica.

Hoy, más que antes, la Cámara vela con mayor entereza por los derechos de los constructores, exige se respeten las normas contenidas en la Ley de Contratación Pública, evitando la discrecionalidad e irregulares contrataciones; está empeñada en obtener la reforma de algunas disposiciones constantes tanto en la mencionada Ley como en su Reglamento, y los Pliegos del INCOP, con el fin de erradicar la contratación directa justificada en frecuentes "emergencias"; que después de las adjudicaciones se rectifiquen volúmenes de obra. En esta tarea se encuentra empeñado actualmente el Directorio y varios miembros de la Cámara de la Construcción de Quito.

La Cámara de la Construcción de Quito ha fortalecido su aporte al desarrollo del país a través de la organización de foros, seminarios y la realización del Congreso Internacional de Construcción, Infraestructura y Vivienda y la Feria Internacional Quito Construcción. De igual manera, el concepto de responsabilidad social se puso en práctica. Un proyecto pionero en el Ecuador es el plan de vivienda para los obreros de la construcción que se ejecutará con el apoyo del Banco Ecuatoriano de la Vivienda y el MIDUVI.

Está en ejecución la elaboración del Código Ecuatoriano de la Construcción,  mediante el convenio MIDUVI-CCQ. El 19 de octubre de 2010 se presentó la mayoría de los capítulos para su socialización y la recepción de los aportes de la ciudadanía, profesionales, centros educativos superiores, gremios, entre otros. La vigencia del Código significará para Ecuador contar con una herramienta para salvar vidas y precautelar la infraestructura existente.
El directorio presidido por el Ing. Hermel Flores Maldonado, impulsó las reformas al estatuto, las mismas que fueron aprobadas mediante Acuerdo Ministerial # 09-145 del 11 de Mayo del 2009.
Con estas reformas el Directorio se integra por representantes de los Sectores de Infraestuctura, Inmobiliarios, Productores y Comercializadores de Materiales, Financiamiento, Consultores y Constructores personas naturales y sus objetivos están orientados a convertirla en una organización más dinámica y con responsabilidad social.